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¿Cómo funciona How to Eat Korean BBQ Like a Local: A Step-by-Step Dining Guide en Corea?

a table topped with lots of different types of food

¿Qué es How to Eat Korean BBQ Like a Local: A Step-by-Step Dining Guide?

Para comer como un local, la regla de oro es dominar el arte del “Ssam”: envolver la carne asada en una hoja de lechuga con salsa y ajo, y comerlo todo de un solo bocado gigante. No se trata solo de asar carne, sino de compartir un ritual ruidoso y participativo donde tú mismo eres el chef en la mesa. Personalmente, creo que vale la pena.

El ambiente y el ritual del fuego

Recuerdo claramente la primera vez que entré a un restaurante de barbacoa tradicional en el distrito de Mapo; eran cerca de las 7 de la tarde y el aire estaba denso, cargado con ese olor inconfundible a cerdo a la parrilla y carbón quemado. Honestamente, al principio me sentía totalmente perdido con la cantidad de platillos pequeños (banchan) que aterrizaban en la mesa sin parar. La primera vez que fui, la historia de esta tradición, el Gogi-gu-i, viene de las antiguas tribus nómadas, pero lo que vemos hoy es puramente moderno. El ruido de las tijeras cortando la carne y el chisporroteo de la grasa contra el metal es, para mí, la banda sonora de Corea. Es caótico, sí, y vas a salir oliendo a humo, pero es un caos delicioso.

Variaciones regionales que sorprenden

Lo curioso es cómo cambia la experiencia según dónde estés. Bueno, cuando viajé a la isla de Jeju, me quedé helado cuando me sirvieron la panceta de cerdo negro con una salsa llamada Meljeot (anchoas fermentadas) hirviendo justo en el centro de la parrilla.

  • En Seúl: Lo estándar es el Ssamjang (pasta de soja y chile) o sal con aceite de sésamo.
  • En el Sur: Los sabores son más fuertes, salados y picantes.
  • Jeju: Esa salsa de anchoas… al principio el olor me pareció demasiado fuerte, casi agresivo, pero al probarlo… wow, la profundidad del sabor umami cambió mi vida. Personalmente, prefiero mil veces esta versión rústica.

La técnica importa más que la carne

No todas las carnes se tratan igual, y aprender esto me costó un par de regaños amistosos de las “tías” (ajumma) que atienden los locales. El Samgyeopsal (panceta) es el rey indiscutible, y la clave está en la paciencia: no lo voltees cada cinco segundos. Tienes que esperar a que se dore bien por un lado. Algo que nadie te dice es en cambio, con la carne marinada como el Galbi, tienes que moverla constantemente porque el azúcar del marinado se quema rapidísimo. Un detalle que me encanta es poner los dientes de ajo crudos a asar en una esquina de la parrilla; cuando se ponen suaves y dorados, son pura mantequilla. No me convenció del todo.

Cómo disfrutar de How to Eat Korean BBQ Like a Local: A Step-by-Step Dining Guide

La combinación del aire gélido con el calor intenso de las brasas de carbón crea una atmósfera inigualable que te abraza nada más entrar. Para la experiencia más auténtica, te totalmente recomiendo ir a cenar después de las 6:00 PM, cuando los restaurantes cobran vida con el bullicio local y el aroma inconfundible a cerdo asado inunda las calles. La barbacoa coreana se disfruta todo el año, pero el invierno es indiscutiblemente la mejor época. La entrada costó unos $15.

El refugio del invierno y el carbón

Honestamente, no hay sensación comparable a entrar en un restaurante de barbacoa lleno de vapor cuando fuera hace -10°C. Recuerdo vívidamente una noche de enero en Mapo-gu; mis manos estaban tan congeladas que apenas podía sostener los palillos y mi nariz estaba roja como un tomate. Yo diría que El calor radiante en la cara mientras escuchas el viento aullar fuera… uff, es una experiencia casi espiritual. Pero en el momento en que el camarero colocó el carbón al rojo vivo (sutbul) en el centro de nuestra mesa, sentí que volvía a la vida. La humedad de agosto sumada al calor de la parrilla puede ser agobiante. En cambio, en otoño o invierno, la grasa chisporroteante del Samgyeopsal parece saber mejor, como si tu cuerpo te pidiera esas calorías extra para sobrevivir al frío. Aunque mucha gente adora el verano para sentarse en las mesas de plástico en la calle (yajang), personalmente prefiero evitarlo.

  • Invierno (Diciembre - Febrero): La temporada reina. Ideal para calentar el cuerpo y el alma con soju.
  • Otoño (Octubre - Noviembre): Perfecto para disfrutar de la brisa fresca si el local tiene ventanales abiertos.
  • Verano: Solo recomendable si el restaurante tiene un aire acondicionado industrial potente; si no, prepárate para sudar.

Horarios y el caos de las fiestas

Si hablamos de cuándo ir, aquí viene un consejo que aprendí a la fuerza: evita las horas pico durante diciembre si no tienes reserva. Es tipo la temporada de Songnyeonhoe (reuniones de fin de año), y cada restaurante que valga la pena estará a reventar de grupos de compañeros de trabajo brindando ruidosamente. Bueno, la cosa es que ese caos también tiene su encanto. Si logras conseguir mesa, te sentirás parte de una gran familia coreana celebrando que el año terminó. Personalmente, creo que Está en el sótano. ¿Y sobre la hora del día? Muchos turistas van al almuerzo porque hay ofertas especiales, a veces por solo 12,000 o 15,000 wones. Pero, ¿sabes qué?、el ambiente a la 1:00 pm es un poco… Se podía escuchar el bullicio de los locales. desangelado. La verdadera magia ocurre de noche. Según los locales, una vez intenté comer barbacoa a las 3 de la tarde cerca de Hongdae y, sinceramente, fue decepcionante; faltaba el ruido, el humo y la energía de la noche. Mi recomendación es que sacrifiques un poco el presupuesto y vayas a cenar; verás cómo el sabor de la carne mejora con el ambiente adecuado. Las tardes entre semana están menos llenas.

Los mejores lugares para How to Eat Korean BBQ Like a Local: A Step-by-Step Dining Guide

Para los coreanos, la barbacoa no es simplemente una cena, es el pegamento social definitivo que une a amigos y colegas tras un largo día de trabajo. La combinación del fuego vivo en la mesa, el alcohol compartido y la interacción constante de cocinar juntos crea una atmósfera eléctrica que ningún otro estilo culinario puede replicar. Básicamente, aman tener la excusa perfecta para soltarse la melena, quejarse del jefe y comer increíblemente bien al mismo tiempo. Toma el segundo callejón a la izquierda.

Más que una simple comida

Todavía recuerdo vívidamente mi primera noche en un restaurante de barbacoa cerca de la estación de Hongik University. Eran casi las 8 PM, las mesas de tambor metálico estaban llenas y el ruido era ensordecedor: gritos de “¡Geonbae!”, el siseo constante de la grasa de cerdo y el k-pop a todo volumen. Honestamente, al principio me sentí un poco intimidado por el caos. ¿Quién cocina? ¿Cuándo se come? Pero, bueno, rápidamente te das cuenta de que ese desorden es parte del encanto. La barbacoa coreana rompe el hielo instantáneamente porque todos participan activamente. No te sientas y esperas a que te sirvan; trabajas por tu cena. Es una dinámica fascinante, aunque tengo que admitir que si eres el más joven de la mesa (el maknae), prepárate, porque probablemente te tocará manejar las pinzas y las tijeras toda la noche. A veces es agotador, pero la camaradería que se forma entre el humo y las brasas es real.

El secreto del equilibrio

Una cosa que me costó entender al principio fue por qué, a pesar de comer tanta panceta de cerdo (Samgyeopsal), mis amigos coreanos consideraban que esta comida tenía beneficios saludables. El truco, resulta, está en los acompañamientos y los envoltorios. No se trata solo de devorar carne a lo loco; es casi obligatorio hacer un “Ssam” (envoltorio) con vegetales frescos. Personalmente, me obsesioné con las hojas de perilla; tienen un sabor mentolado y terroso un poco extraño la primera vez, pero corta la grasa de la carne perfectamente. Yo prefiero mil veces esto a la simple lechuga. Aquí tienes lo básico que encontrarás en la mesa para equilibrar la grasa:

  • Kimchi asado: Ponlo en la parte baja de la parrilla para que absorba la grasa del cerdo. El sabor cambia totalmente cuando está caliente y crujiente.
  • Ajo crudo o asado: Cuidado, si lo comes crudo picará como el demonio (lo aprendí a las malas y casi lloro delante de todos).
  • Pajeori: Una ensalada de cebolleta picante que es, en mi humilde opinión, absolutamente esencial para no empalagarse.

Lujo accesible para todos

Lo que realmente me voló la cabeza fue la factura final. Puedes tener un festín real, con recargas ilimitadas de guarniciones (banchan), por unos 15,000 a 18,000 wones por persona en un sitio de barrio decente. En otros países, la barbacoa coreana se vende a veces como una experiencia “exótica” y cara, pero aquí es la norma estándar del viernes por la noche. Claro, el único inconveniente es que el olor a humo y carne se te queda pegado en el abrigo durante tres días —las bolsas de plástico que te dan para guardar la ropa a veces no son suficientes—, pero salir del restaurante con la cara roja por el calor del carbón, caminando hacia el aire fresco y frío de la noche en Seúl… esa sensación de satisfacción plena es simplemente imbatible.

Cuándo experimentar How to Eat Korean BBQ Like a Local: A Step-by-Step Dining Guide

Para comer barbacoa coreana como un verdadero local, debes alejarte de las calles turísticas principales de Myeongdong y adentrarte en los callejones de Euljiro o visitar el mercado de carne de Majang-dong. Los mejores lugares suelen tener carteles viejos, mesas redondas de metal y un ambiente ruidoso lleno de trabajadores de oficina relajándose tras su jornada.

El encanto rudo de Euljiro y Jongno

Si buscas una atmósfera auténtica, Euljiro (a menudo llamado “Hipjiro” por los jóvenes) es el lugar. Honestamente, la primera vez que fui allí, casi me doy la vuelta porque los edificios parecían un poco, bueno, descuidos. Pero ese es el secreto. Aquí encontrarás restaurantes de samgyeopsal escondidos en callejones estrechos donde apenas caben dos personas. Recuerdo estar sentado en un taburete de plástico tambaleante alrededor de las 7 de la tarde, rodeado por el humo denso de la carne de cerdo asándose. Me sorprendió que mis ojos picaban un poco por el humo, pero el ambiente era eléctrico. No había menú en inglés, solo señalé lo que comía la mesa de al lado. Honestamente, no fue mi favorito. El lugar estaba lleno de turistas y locales.

  • Nogari Alley: Aunque es famoso por la cerveza y el pescado seco, los alrededores están llenos de parrillas ocultas.
  • Jongno 3-ga: Ideal para comer galmeaegisal (falda de cerdo) al aire libre cuando el clima es fresco.
  • Tip personal: Si ves una fila de gente local esperando afuera de un lugar que parece una ferretería vieja, ¡entra ahí!

Para los serios amantes de la carne: Mercado de Majang

Si lo tuyo es la carne de res premium (Hanwoo), tienes que ir al Majang Meat Market. No es un restaurante normal, es una experiencia totalmente diferente. Básicamente, compras tu carne en una carnicería en la planta baja y luego subes a un restaurante asociado para asarla pagando una pequeña tarifa de servicio. Un local me explicó que yo dudé un poco al principio. Pero ver el marmoleado perfecto de la carne de res coreana 1++ me hizo olvidar todo. La verdad, el olor a carne cruda al entrar puede ser un poco intenso si no estás acostumbrado. Es considerablemente más barato que comer la misma calidad en Gangnam. Aquí es donde realmente ves la diferencia:

  1. Eliges tu corte exacto: Puedes ver el grosor y la frescura antes de pagar.
  2. Precio: Espera pagar unos 150,000 wones por un festín de carne de res de alta calidad para dos, que costaría el doble en otro lado.
  3. Frescura: Literalmente va del cuchillo del carnicero a tu parrilla en minutos. El lugar estaba lleno de turistas y locales.

Mapo: La calle de la carne de cerdo

Para una vibra más nostálgica, Mapo-gu es legendario por su Galbi (costillas marinadas) y Jumeok-gogi (carne de cerdo en trozos). Hay una calle entera dedicada a esto cerca de la estación de Mapo. Personalmente, prefiero este estilo “vieja escuela” donde el marinado es dulce y pegajoso, y las ajummas (tías coreanas) te gritan cariñosamente para que comas más verduras. La última vez que fui a Mapo con unos amigos, salimos oliendo tanto a humo y salsa de soja que tuvimos que airear nuestros abrigos en el balcón por dos días. Pero, ¿sabes qué? Algo que nadie te dice es ese sabor ahumado mezclado con un trago de soju frío es insuperable. El ruido de las tijeras cortando la carne y el choque de los vasos de soju es la banda sonora perfecta de Seúl.

¿Por qué es importante How to Eat Korean BBQ Like a Local: A Step-by-Step Dining Guide?

La primera regla es entender que aquí no te sirven un plato listo, tú eres el chef (o al menos el ayudante). Comer barbacoa coreana no es simplemente sentarse a cenar; es un deporte de contacto lleno de humo, ruido y sabores intensos. Lo curioso es que el ritmo es frenético y, sinceramente, es la mejor parte. La entrada es gratis.

El arte de las tijeras y el “Ssam”

Todavía recuerdo mi primera noche en un local abarrotado cerca de la estación de Hongdae, alrededor de las 7 PM. El lugar estaba tan lleno de humo que apenas podía ver la mesa del fondo, y el ruido de la carne chisporroteando era ensordecedor. Lo que más me chocó fue ver tijeras en la mesa. En mi cabeza, las tijeras eran para cortar papel, no comida. Pero aquí, cortar tiras perfectas de Samgyeopsal (panceta de cerdo) con tijeras mientras se asan es todo un arte. Una vez que la carne está lista, viene el desafío del Ssam (el envoltorio). Tienes que tomar una hoja de lechuga o de perilla, poner un trozo de carne, un poco de arroz, ajo asado y esa pasta mágica llamada ssamjang. Aquí es donde muchos turistas fallan: el bocado debe entrar entero en la boca.

  • No lo muerdas a la mitad: Si intentas ser “educado” y partirlo, se te caerá todo encima. Créeme, manché mi camisa favorita así.
  • La hoja de perilla: Tiene un sabor mentolado fuerte. A mí me encanta, pero a algunos amigos les supo a jabón la primera vez.
  • Rellenado infinito: Recuerda que las guarniciones (banchan) y las hojas son gratis y rellenables. No seas tímido al pedir más.

Bebidas y el ambiente social

Honestamente, comer K-BBQ sin alcohol se siente incompleto, incluso si no eres un gran bebedor. La grasa del cerdo pide a gritos algo para cortarla. La mayoría de los locales, desde los más lujosos en Gangnam hasta las carpas callejeras, tendrán soju y cerveza (Maekju). Personalmente, encuentro el soju solo un poco fuerte, casi como desinfectante si no está bien frío, pero cuando lo mezclas con cerveza para hacer Somaek, es otra historia. El truco está en las proporciones y en el ritual. Verás a la gente golpeando la mesa o usando cucharas para abrir las botellas con un “pop” satisfactorio.

  1. Somaek Golden Ratio: Generalmente es 3 partes de cerveza por 1 de soju.
  2. ¡Geonbae!: Tienes que chocar los vasos. Es tipo de mala educación beber solo.
  3. El botón de llamada: Si necesitas más bebida o cambiar la parrilla quemada, busca el timbre en la mesa. Gritar “¡Yogiyo!” funciona, pero presionar el botón es más fácil si no hablas el idioma. La música tradicional llenaba el ambiente. Una cosa que noté y que me encantó es que nadie te juzga por cuánto comes. De hecho, ver una mesa llena de platos vacíos es señal de una buena comida. Te cuento algo: eso sí, prepárate para oler a carne asada el resto de la noche; es el perfume no oficial de Seúl.