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Mi experiencia con Sobreviviendo al invierno coreano: Festival de Hielo de Hwacheon Sancheoneo y estaciones de esquí en Corea

A view of the mountains covered in snow in Korea

Introducción a Sobreviviendo al invierno coreano: Festival de Hielo de Hwacheon Sancheoneo y estaciones de esquí

El invierno coreano no es una simple estación, es un desafío extremo que combina vientos siberianos capaces de congelar hasta las pestañas con la calidez reconfortante de la comida picante y festivales vibrantes que desafían el sentido común. Para sobrevivir y disfrutarlo, necesitas más que un buen abrigo; necesitas ropa térmica de calidad, una obsesión por el caldo caliente y ganas de aventuras bajo cero.

El frío que te congela hasta los huesos

Cuando aterricé por primera vez en Incheon un mes de enero, pensé que sabía lo que era el frío. Qué equivocado estaba. No es solo la temperatura, que puede bajar fácilmente a -15°C, es ese viento cortante que se siente como agujas en la cara. Recuerdo vívidamente salir de la estación de metro en Gangnam y sentir que se me congelaba el interior de la nariz en cuestión de segundos; fue una sensación rarísima y un poco dolorosa. La clave aquí no es llevar mil capas gruesas, sino usar el famoso “long padding” (abrigo acolchado largo hasta los tobillos) que verás usar a casi todo el mundo. Honestamente, al principio me parecía que todos parecían pingüinos, pero después de comprar uno, entendí que es la única forma de mantener la dignidad y el calor corporal.

Pesca en hielo: Una experiencia surrealista

El Festival del Hielo Hwacheon Sancheoneo es, sinceramente, una de las cosas más locas y divertidas que he visto en mi vida. Imagínate un río completamente congelado con miles de personas mirando fijamente agujeros diminutos en el hielo, esperando que pique una trucha de montaña (sancheoneo). El sonido del hielo crujiendo bajo mis pies me puso súper nervioso al principio, ¿sabes? Pero el ambiente festivo te atrapa enseguida. Lo mejor no es pescar, sino comer. Por unos 3,000 wones, puedes llevar tu captura a un puesto cercano y te la preparan a la parrilla o en sashimi ahí mismo.

  • Ve temprano: Las filas para comprar entradas pueden ser eternas, especialmente los fines de semana.
  • Zona para extranjeros: A menudo hay una sección reservada con más peces y menos gente; busca los carteles en inglés.
  • Lleva efectivo: Muchos puestos de comida callejera dentro del festival no aceptan tarjetas.

Básicamente esquiar con ritmo K-pop

Si te gusta la nieve, las estaciones de esquí cerca de Seúl son una visita obligada, aunque tienen su propia personalidad. Mi favorita para una escapada rápida es Vivaldi Park, principalmente porque tienen autobuses gratuitos desde el centro de la ciudad para extranjeros. Eso sí, una advertencia honesta: si vas un sábado, prepárate para hacer más fila que esquí. La primera vez que fui en fin de semana, pasé más tiempo esperando el telesilla que bajando la montaña, lo cual fue bastante frustrante. Pero lo compensan con el esquí nocturno. Deslizarse por la nieve a las 10 de la noche, con focos potentes iluminando la pista y música K-pop a todo volumen, es una experiencia extrañamente energizante que no encontrarás en los Alpes. Los pases suelen costar entre 60,000 y 80,000 wones, dependiendo del horario.

Consideraciones estacionales para Sobreviviendo al invierno coreano: Festival de Hielo de Hwacheon Sancheoneo y estaciones de esquí

Sobrevivir al invierno coreano no se trata simplemente de aguantar el frío polar, sino de celebrar la vida comunitaria precisamente cuando el clima intenta encerrarte en casa. Lo que noté fue que estas actividades, como el Festival de Hielo Hwacheon Sancheoneo o escapadas de esquí, son válvulas de escape vitales que transforman la estación más dura y gris en una época llena de risas y calor humano. Honestamente, si te quedas en Seúl todo el invierno sin salir a estos eventos, la temporada se te hará eterna y depresiva. Presupuesta $20-30 para la experiencia.

Una tradición de resistencia compartida

Corea tiene una historia larga de inviernos brutales donde la comunidad era la única forma de sobrevivir. Cuando visité por primera vez el festival en Hwacheon, me quedé helado—literalmente, hacían -12°C—pero lo que realmente me impactó no fue el frío, sino ver a miles de personas juntas sobre el río congelado. Según los locales, no es solo turismo; hay una conexión histórica profunda con la pesca en hielo como método de subsistencia que ahora se celebra como una fiesta nacional. Ver a abuelos enseñando a sus nietos cómo mover la caña de pescar con paciencia infinita me hizo entender que esto va de unir generaciones. Recuerdo claramente el olor a trucha asada (que cuesta unos 5,000 KRW si la llevas al centro de parrillas) flotando en el aire gélido. Bueno, eso y la locura de ver gente metiéndose en piscinas de agua helada con las manos desnudas. A mí no me pillarás haciendo eso, ¡ni loco! Pero observarlo es parte esencial de la experiencia cultural coreana: esa mentalidad de “todos estamos juntos en este frío”.

El esquí como escape social moderno

Por otro lado, la cultura del esquí en lugares como Vivaldi Park o Yongpyong Resort tiene un significado social diferente. Para los jóvenes y familias de Seúl, ir a esquiar es el antídoto contra el estrés laboral y académico extremo. La primera vez que fui a esquiar aquí, me sorprendió que las pistas estaban abiertas hasta la madrugada (el esquí nocturno es enorme aquí), pero lo mejor venía después. Podría ser mejor, pero La “apres-ski” coreana no es tanto sobre fiestas salvajes, sino sobre compartir comida reconfortante. Entrar en la cafetería del resort con las botas puestas, haciendo ruido al caminar y con la nariz roja, para luego devorar un plato de Udon caliente o Tteokbokki, es casi religioso. Personalmente, creo que la gente viene más por el ambiente que por el deporte en sí. Aquí algunas razones por las que estos viajes son cruciales socialmente:

  • Vínculos forzados (pero buenos): Al compartir habitaciones estilo “ondol” (suelo radiante) en los condominios, las barreras personales desaparecen.
  • Foto de supervivencia: Si no subes una foto con tu equipo de esquí o tu trucha pescada, ¿realmente sobreviviste al invierno? La presión social de “disfrutar” el invierno es real.
  • Comida callejera de invierno: No hay nada, absolutamente nada, que sepa mejor que un Bungeoppang (pastel con forma de pez) recién hecho cuando tus manos están entumecidas.

¿Por qué es importante Sobreviviendo al invierno coreano: Festival de Hielo de Hwacheon Sancheoneo y estaciones de esquí?

El invierno coreano no es para esconderse bajo las mantas, sino para enfrentarlo de cara con una caña de pescar en una mano y un “hot pack” en la otra; la experiencia real está en unirse a la multitud sobre un río congelado o deslizarse por una montaña iluminada por la noche. La primera vez que fui, si logras superar el choque térmico inicial con ropa térmica de buena calidad, descubrirás que actividades como el Festival de Hielo de Hwacheon son una de las formas más auténticas de conectar con la cultura local moderna. En mi opinión,

La locura de pescar sobre un río helado

Sinceramente, la primera vez que pisé el hielo en el Festival de Hwacheon Sancheoneo, pensé que era una broma. Hacía un frío que cortaba la respiración, fácil unos -10 grados, y ahí estábamos miles de personas mirando fijamente un agujero minúsculo en el suelo. Pero, ¿sabes qué? A los veinte minutos yo estaba totalmente obsesionado, moviendo mi caña de plástico arriba y abajo, rezando para que algún pez picara. Cuando por fin sentí el tirón en la línea, grité como un niño; la emoción te hace olvidar que no sientes los dedos de los pies. Una cosa que tienes que ver —aunque quizás no probar— es la pesca a mano desnuda. Es una locura: gente metiéndose en una piscina de agua helada en pantalones cortos y camiseta para atrapar peces con las manos. Yo no me atreví, la verdad, prefiero mantener mis extremidades calientes. El ambiente es eléctrico, con música a todo volumen y gente riendo mientras intentan agarrar los peces resbaladizos. Entre nosotros, después, el olor a pescado asado inunda el aire; hay zonas donde te cocinan tu captura al momento por unos 3,000 a 5,000 wones.

  • Lleva efectivo: Muchos puestos de comida callejera dentro del festival no aceptan tarjeta.
  • Sillas plegables: Si puedes, lleva una pequeña; estar en cuclillas sobre el hielo durante horas es mortal para las rodillas.
  • Hot packs: Cómpralos en cualquier tienda de conveniencia (CU, GS25) antes de ir; pégalos en la ropa interior térmica, no directo en la piel.

Esquí nocturno y comida callejera

Si hablamos de esquiar, lo que más me sorprendió de Corea es lo accesible y moderno que es todo. Lugares como Vivaldi Park o Elysian Gangchon están súper cerca de Seúl y tienen autobuses lanzadera muy cómodos. Personalmente, prefiero mil veces el esquí nocturno. Hay algo casi hipnótico en bajar la montaña a medianoche con las luces potentes reflejándose en la nieve blanca y, lo mejor de todo, con mucha menos gente que durante el día. La nieve a veces puede estar un poco más dura, pero vale la pena por evitar las colas de los remontes. Pero seamos honestos, la mejor parte es cuando te quitas las botas. Lo interesante es que la costumbre local no es solo irse a dormir, sino buscar una carpa de comida (Pojangmacha). Aún recuerdo el sabor del caldo de Eomuk (pastel de pescado) caliente bajando por mi garganta después de estar tres horas en la pista. La entrada es gratis. Es tipo muy común ver grupos de amigos compartiendo pollo frito y cerveza (Chimaek) en los condominios del resort, aunque afuera esté nevando. Uf, es glorioso. Básicamente es esa mezcla de actividad física intensa y comida reconfortante lo que hace que el invierno aquí sea soportable. Desde mi punto de vista, Está justo en la salida 3.

Ubicaciones populares para Sobreviviendo al invierno coreano: Festival de Hielo de Hwacheon Sancheoneo y estaciones de esquí

Si vienes buscando la experiencia invernal definitiva, apunta tu calendario directamente a enero. Aunque las estaciones de esquí abren desde diciembre, es en enero cuando el río Hwacheon se congela lo suficiente para caminar sobre él (literalmente) y la nieve en las pistas tiene esa textura de polvo perfecta, no hielo resbaladizo. Definitivamente lo recomendaría. Hay una energía única que no puedes describir.

El frenesí del Festival Sancheoneo

Todavía recuerdo la primera vez que fui al Hwacheon Sancheoneo Ice Festival. Algo que nadie te dice es eran las 9 de la mañana y el termómetro marcaba -15°C, pero la adrenalina te calienta rápido. Mejor visitar por la mañana, como a las 10. Si quieres evitar las multitudes masivas, ve entre semana. Honestamente, ver a miles de personas mirando agujeros en el hielo es una imagen surrealista. Fui un sábado una vez y, bueno, fue un error de novato; apenas podía moverme entre la gente. Definitivamente lo recomendaría. Para disfrutarlo de verdad sin congelarte en el intento: Las tardes entre semana están menos llenas.

  • Lleva parches de calor (hot packs): pégalos en la ropa interior y dentro de los zapatos. Créeme, tus dedos de los pies te lo agradecerán.
  • Compra el ticket de pesca con antelación si vas en fin de semana: se agotan rápido, a veces antes del mediodía.
  • No te pierdas el pescado a la parrilla: te cobran unos 3.000 wones por cocinar tu captura ahí mismo. El olor a pescado asado con leña en el aire frío es… indescriptible, te hace salivar al instante.

Pistas de esquí y el ritmo diario

La mayoría de los turistas van a las estaciones de esquí por la mañana, pero aquí va mi secreto: el esquí nocturno es superior. Estuve en Vivaldi Park el año pasado y la experiencia de bajar la pista con las luces reflejándose en la nieve blanca, sin el sol cegándote, es mágica. Además, las filas para los remontes se reducen a la mitad después de las 7 PM. Fue mejor de lo que esperaba. Una cosa que me sorprendió mucho es lo tarde que empieza la vida en invierno aquí. Las tiendas y cafeterías no suelen abrir antes de las 10 u 11 AM porque hace demasiado frío temprano. Aprovecha las mañanas para dormir un poco más y guarda energía para la noche, que es cuando las calles se llenan de vida y puestos de comida humeantes.

Supervivencia urbana y comida callejera

Tienes que dominar el arte de vestirte por capas. Caminar por Seúl en enero es una batalla contra el viento. Yo solía cometer el error de llevar un abrigo enorme y solo una camiseta debajo, y me asaba al entrar al metro con la calefacción a tope. Lo ideal es el estilo “cebolla”: muchas capas finas que puedas quitarte fácil. Muchas veces he comprado un Hotteok (tortita rellena de azúcar y nueces) ardiendo solo para sostenerlo y recuperar la sensibilidad en los dedos antes de comérmelo. Y, por favor, no subestimes el poder de la comida callejera como calentador de manos. El primer mordisco, con el azúcar hirviendo quemándote un poco la lengua… es una sensación de dolor y placer que, extrañamente, echo de menos cuando vuelvo a casa. El ambiente cálido lo hacía acogedor.

Cómo disfrutar de Sobreviviendo al invierno coreano: Festival de Hielo de Hwacheon Sancheoneo y estaciones de esquí

Si buscas la experiencia invernal definitiva en Corea, tienes que ir directo al Festival del Hielo de Hwacheon Sancheoneo para una aventura única de pesca en el hielo, y luego dirigirte a la provincia de Gangwon-do para las mejores pistas de esquí. Honestamente, no hay nada como sentir el viento helado en la cara mientras intentas pescar tu propia cena o deslizarte por la nieve en Vivaldi Park o Yongpyong Resort.

La locura de pescar en el hielo en Hwacheon

Todavía recuerdo la primera vez que pisé ese río congelado. Era una locura ver a miles de personas paradas sobre el hielo, todas mirando fijamente un pequeño agujero. La verdad, al principio pensé que era una trampa para turistas, pero el ambiente es contagioso. Personalmente, creo que vale la pena. El Festival del Hielo de Hwacheon Sancheoneo es famoso por una razón. El frío… uff, el frío te cala hasta los huesos si no vas bien abrigado. Recuerdo que no sentía los dedos de los pies después de una hora, así que asegúrate de llevar parches de calor (hot packs). Desde mi punto de vista, Lo que más me impresionó no fue la pesca en sí, sino ver a la gente meterse en la piscina de agua helada para pescar con las manos desnudas. ¡Están locos! Personalmente, creo que vale la pena. Si logras pescar una trucha de montaña (sancheoneo), hay un centro de parrillas justo ahí donde te la cocinan al momento. Lo curioso es que el olor a pescado a la parrilla inundando el aire frío es algo que nunca olvidaré. Pero bueno, es parte de la diversión.

  • Pesca en hielo: La entrada cuesta alrededor de 15,000 wones, pero te devuelven parte en vales para gastar en el festival.
  • Pesca con manos desnudas: Solo para los valientes. Te dan una camiseta y pantalones cortos naranjas.
  • Toboganes de hielo: No te los pierdas, son más divertidos de lo que parecen.

Esquiar cerca de Seúl (y un poco más lejos)

Tienen autobuses lanzadera gratuitos desde el centro si reservas con antelación, lo cual es un salvavidas. Para el esquí, la elección obvia para muchos es Vivaldi Park Ski World porque está súper cerca de Seúl. Pero, sinceramente, a veces se llena demasiado. La última vez que fui, pasé más tiempo haciendo fila para el telesilla que esquiando. Algo que nadie te dice es si tienes tiempo y quieres mejor nieve, te recomiendo Yongpyong Resort o High1 Resort. Están un poco más lejos, unas 3 horas en autobús, pero la calidad de la nieve es otro nivel. Personalmente, prefiero High1 porque las pistas son más largas y anchas. Me caí un par de veces de manera espectacular allí (vergüenza total), pero la vista desde la cima es increíble. Si vas entre semana, mucho mejor. Los precios de los forfaits varían, pero calcula unos 60,000 - 80,000 wones por un pase de día completo, más el alquiler del equipo. El ambiente cálido lo hacía acogedor.

  1. Vivaldi Park: Ideal para viajes de un día, muy popular entre jóvenes.
  2. Elysian Gangchon: Puedes llegar en metro (línea Gyeongchun), súper conveniente.
  3. Yongpyong Resort: Donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno 2018. Pistas serias.