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Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea: más allá de lo obvio

a table topped with lots of different types of food

Introducción a Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea

Aunque Corea del Sur tiene fama de ser el paraíso de la barbacoa, la realidad es que cuenta con una tradición milenaria de cocina basada en plantas gracias a la influencia budista, haciendo que sea sorprendentemente accesible para veganos y vegetarianos si sabes qué pedir. Para ser sincero, la clave está en mirar más allá de los restaurantes de parrilla y adentrarse en la comida de templo y los acompañamientos tradicionales, aunque siempre debes estar alerta con los caldos y salsas ocultas. Se podía escuchar el bullicio de los locales.

La herencia silenciosa de los templos

Sinceramente, cuando llegué a Corea por primera vez, el olor a carne asada en las calles de Myeongdong me hizo pensar que viviría a base de arroz blanco. Pero estaba muy equivocado. La cocina coreana tradicional, especialmente la Sachal Eumsik (comida de templo), es una joya escondida. Recuerdo vívidamente una tarde lluviosa en un templo a las afueras de Seúl; el sonido de la lluvia contra los tejados tradicionales y el sabor limpio, casi espiritual, de una raíz de loto estofada. Los monjes no usan ajo ni cebolla, y al principio pensé que sería soso, pero, ¡vaya sorpresa! Los sabores son profundos y complejos.

  • Dubu (Tofu): Aquí es otro nivel, a menudo hecho a mano cada mañana.
  • Namul: Verduras de montaña condimentadas que te sirven como acompañamiento (banchan).
  • Bibimbap: Pídelo sin huevo y sin carne, y asegúrate de que la salsa no tenga nada raro.

Cuidado con los ingredientes “invisibles”

Aquí es donde la cosa se pone complicada y donde, admito, metí la pata un par de veces. En Corea, “vegetariano” a veces se interpreta como “solo verduras visibles”, pero el caldo base puede ser de anchoa o res. Una vez pedí un guiso de tofu (Sundubu-jjigae) asegurándome de que no tuviera carne, y al primer sorbo… el inconfundible sabor a pescado. Fue frustrante, la verdad. El mayor culpable suele ser el kimchi, que tradicionalmente lleva jeotgal (mariscos salados fermentados) o salsa de pescado.

  1. Pregunta siempre si el caldo es de carne (Gogi yuksu) o pescado.
  2. Busca el Baek-kimchi (kimchi blanco), que suele ser vegano por defecto.
  3. Ojo con los snacks callejeros; incluso los pasteles de pescado (Eomuk) a veces se cuelan donde no los esperas.

Variaciones regionales y modernidad

La diferencia entre Seúl y el resto del país es abismal. En barrios modernos como Itaewon o Hongdae, he encontrado cafeterías veganas que te cobran 7,000 wones por un latte de avena que, honestamente, es mejor que el que tomo en casa. Pero si viajas a la costa, como a Busan o Jeju, prepárate. Allí el marisco es el rey y explicar que no comes salsa de pescado puede resultar en miradas de confusión total por parte de las ajummas (señoras mayores) de los restaurantes. Mi consejo personal: lleva siempre un par de barritas de proteína en la mochila si sales de la ciudad, solo por si acaso.

¿Por qué los coreanos aman Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea?

La mejor época absoluta para sumergirte en este mundo culinario es durante la primavera (abril y mayo), cuando las verduras de montaña (namul) están en su punto máximo y se celebra el Cumpleaños de Buda con comida de templo gratuita en muchos lugares. Si hablamos de horarios, mi recomendación es ir siempre a la hora del almuerzo, entre las 11:30 y las 13:00, para asegurar los ingredientes más frescos y aprovechar los menús especiales. Las decoraciones coloridas llamaban la atención.

Primavera y el Caos Delicioso de los Festivales

Sinceramente, no hay nada comparable a Corea en primavera. El aire huele diferente, una mezcla de tierra húmeda y flores que te despierta el apetito. Si puedes cuadrar tu viaje con el Cumpleaños de Buda (generalmente a mediados de mayo), hazlo sin pensarlo dos veces. Recuerdo vivamente la primera vez que me acerqué al templo Jogyesa en el centro de Seúl durante el festival de los faroles de loto. El ambiente era eléctrico, con miles de linternas de papel iluminando la noche, pero lo que realmente me impactó fue la comida. La fila era kilométrica, no te voy a mentir, pero compartir un cuenco simple de arroz y verduras con desconocidos bajo las luces de colores fue una experiencia casi espiritual. En muchos templos sirven bibimbap vegano gratis a los visitantes ese día. en esta estación los restaurantes especializados en comida de templo, como los que encuentras cerca de Insadong, ofrecen menús con hierbas silvestres que literalmente solo crecen durante dos o tres semanas al año. Es un lujo efímero.

La Estrategia del Almuerzo

Aquí va un consejo que aprendí a las malas: la alta cocina vegana en Corea es un deporte de mediodía. Una vez intenté ir a cenar a un sitio muy recomendado en un callejón escondido de Seúl a las 7:30 PM y, bueno, fue un desastre. Ya se habían quedado sin sus platos estrella y el arroz no estaba tan fresco. Una decepción total después de cruzar media ciudad. Para evitar mi error, ten en cuenta estos detalles:

  • El horario de cierre: Muchos restaurantes tradicionales cierran temprano, sobre las 20:00 o 21:00, y dejan de tomar pedidos a las 19:30.
  • El precio: Los menús de almuerzo (Jeongsik) suelen costar entre 15,000 y 25,000 won, a veces la mitad de lo que te cobrarían por la cena.
  • La energía: El ambiente al mediodía es bullicioso y auténtico; por la noche a veces se siente un poco desangelado en este tipo de locales.

Sabores Según el Clima

Aunque la primavera es la reina indiscutible, el verano tiene un as bajo la manga que, personalmente, me obsesiona. El calor húmedo de Corea en agosto puede ser brutal, sientes como si te estuvieras derritiendo en el asfalto. Pero es la única excusa válida para buscar un restaurante que sirva Kong-guksu (fideos en sopa de leche de soja fría). Es tipo un plato espeso, cremoso y se sirve con hielo flotando en el caldo. La primera vez que lo probé, la textura me pareció extrañísima, pero tras el tercer bocado ya no podía parar. Por otro lado, en invierno, nada supera entrar a un local pequeño con las ventanas empañadas por el vapor y pedir un estofado picante de tofu (Sundubu) bien caliente, asegurándote siempre de pedir la versión sin anchoas.

Consideraciones estacionales para Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea

Encontrar opciones deliciosas basadas en plantas en Corea ya no es la misión imposible que solía ser hace apenas unos años. Aunque aplicaciones como HappyCow y Naver Maps son herramientas indispensables que deberías descargar antes de aterrizar, la verdadera magia gastronómica se encuentra explorando los barrios adecuados como Insadong e Itaewon, donde la concentración de restaurantes amigables con los veganos es altísima. Para ser sincero, prepárate, porque vas a comer increíblemente bien y probablemente mucho más de lo que planeabas.

El refugio moderno: Itaewon y Hongdae

Recuerdo claramente la primera vez que entré a Plant Cafe; eran cerca de las 2 de la tarde y el lugar estaba a reventar. El olor a pan recién horneado me golpeó nada más abrir la puerta y, sinceramente, casi lloro de alegría al ver una hamburguesa de lentejas decente después de días comiendo solo arroz blanco. Si buscas algo más occidental o fusión, o simplemente necesitas un descanso del kimchi, Itaewon es sin duda tu lugar seguro. El ambiente es súper relajado, muy internacional, aunque tengo que admitir que los precios pueden ser un poco elevados comparados con la comida local, rondando los 15,000 - 20,000 wones por plato.

  • Plant Cafe (Itaewon): Un clásico que nunca falla para comfort food.
  • Alt.a (Itaewon): Si te mueres por probar comida china-coreana (como el Jajangmyeon) en versión vegana.
  • Around Green (Mangwon/Hongdae): Un espacio pequeño y acogedor, perfecto para una cita tranquila.

Aventuras en los mercados tradicionales

Mucha gente te dirá que evites los mercados tradicionales porque “todo tiene salsa de pescado”. Bueno, no te voy a mentir, hay riesgo, pero también hay mucha recompensa si sabes dónde mirar. Personalmente, en el famoso Mercado Gwangjang, justo en el pasillo central, hay puestos donde las ajummas (tías coreanas) te preparan un Bibimbap de cebada y verduras frescas por solo 6,000 wones. La última vez que fui, hacía un frío que pelaba y se me empañaron las gafas con el vapor de las ollas nada más sentarme en el banco de madera. Entre nosotros, pedí unos Nokdu-jeon (tortitas de frijol mungo) y el sonido del aceite crepitando era hipnótico. Eso sí, un consejo vital: pregunta siempre “¿Gogi isseoyo?” (¿Tiene carne?) o si usan manteca de cerdo, porque algunos puestos tradicionales la usan por defecto para freír. A veces es prueba y error, ¿sabes?、pero esa es parte de la diversión. Fue mejor de lo que esperaba.

La paz de Insadong

Para comida coreana auténtica y naturalmente vegana, Insadong es el rey indiscutible gracias a su tradición de comida de templo. Honestamente, a veces me parece que algunos sitios aquí se aprovechan un poco de los turistas con los precios, pero la calidad es innegable. Hay un callejón pequeño, casi invisible desde la calle principal, donde encontré un restaurante llamado Sanchon. La comida de templo es muy suave, no usan los fuertes sabores a ajo o cebolla típicos de la cocina coreana regular, lo cual fue un cambio refrescante. Cenar allí con música tradicional de fondo fue una experiencia casi espiritual. Es caro, sí, prepara unos 30,000 wones o más por el menú fijo, pero la variedad de banchan (platillos de acompañamiento) que llenan la mesa es un espectáculo visual que vale cada centavo.

Cómo disfrutar de Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea

Ser vegano o vegetariano en Corea del Sur requiere un poco de estrategia, pero honestamente, la recompensa es enorme si sabes dónde buscar. La clave no es solo evitar la carne, sino entender cómo se estructura la comida coreana, que está profundamente arraigada en los acompañamientos y el compartir. Honestamente, no fue mi favorito.

La etiqueta de la mesa compartida

Cuando visité Corea por primera vez, me quedé helado al ver cómo mis amigos locales metían sus cucharas directamente en la misma olla de estofado hirviendo que estaba en el centro de la mesa. Al principio me pareció antihigiénico, pero luego entendí que es una expresión de jeong (afecto y conexión). Sin embargo, como viajero “plant-based”, esto puede ser un campo minado si tus compañeros están comiendo un guiso con marisco. Mi consejo personal: si vas en grupo, pide tu propio plato individual como un Bibimbap de verduras (aprox. 9,000 KRW) y especifica claramente “sin huevo”. Ah, y un detalle cultural crucial que aprendí a las malas:

  • Nunca claves los palillos verticalmente en el arroz (recuerda a los rituales funerarios).
  • Básicamente espera a que la persona mayor empiece a comer antes de levantar tu cuchara.
  • No levantes el tazón de arroz de la mesa para comer; déjalo apoyado.

El desafío de los ingredientes invisibles

Aquí es donde la cosa se complica un poco. Recuerdo estar en un restaurante precioso en Gyeongju, pidiendo lo que pensaba que era una simple sopa de pasta de soja, y al primer sorbo… ¡bam! Sabor intenso a anchoas. Muchos caldos base (yuksu) se hacen con pescado seco, incluso si solo ves tofu flotando. Para evitar estas sorpresas desagradables, tienes que ser vocal. No basta con decir “soy vegetariano”, porque el concepto puede ser flexible para algunas generaciones mayores (a veces piensan que el jamón no cuenta como carne). Usa estas tácticas:

  1. Di con firmeza: “Gogi, hae-mul ppae-ju-se-yo” (Por favor quite la carne y el marisco).
  2. Pregunta si el kimchi tiene “jeotgal” (salsa de pescado fermentada).
  3. Busca el Baek-kimchi (kimchi blanco), que generalmente es vegano y refrescante.

Maridaje perfecto: Lluvia y Makgeolli

Si me preguntas qué es lo que más extraño, son las noches lluviosas en Insadong. Hay una tradición no escrita de que cuando llueve, se come Pajeon (tortita de cebolleta) y se bebe Makgeolli. El Makgeolli es un vino de arroz lechoso, ligeramente dulce y carbonatado, que suele ser accidentalmente vegano. Me sorprendió que eso sí, ten cuidado con las marcas baratas de tienda de conveniencia, ya que algunas añaden leche. Personalmente, prefiero gastar un poco más, unos 15,000 KRW por botella en un bar especializado, para probar variedades artesanales puras. La atmósfera en estas casas de té tradicionales, con el sonido de la lluvia y el olor a aceite de sésamo tostado, es mágica. Es una experiencia que, te lo prometo, vale cada won.

¿Dónde encontrar Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea?

Corea ya no es solo sinónimo de barbacoa infinita y pollo frito. En los últimos años, la búsqueda del bienestar y la sostenibilidad ha transformado radicalmente la escena culinaria, haciendo que el veganismo pase de ser una práctica exclusiva de los monjes budistas a una tendencia moderna y vibrante que está conquistando barrios como Hongdae e Itaewon. Yo diría que

Más allá del kimchi y el arroz

Sinceramente, cuando visité Corea por primera vez allá por el 2015, decir “no como carne” en un restaurante normal era casi como hablar en otro idioma. Te miraban con cara de confusión total. Pero las cosas han cambiado muchísimo, de verdad. Ahora, ser vegano o vegetariano se percibe incluso como algo sofisticado y consciente entre las generaciones más jóvenes. Un local me explicó que no lo hacían solo por restricciones dietéticas, sino porque, bueno, ¡el ambiente era genial! Se siente que hay un cambio cultural real; ya no es “raro”, es parte del estilo de vida actual de Seúl. Recuerdo estar sentado en un pequeño café minimalista en Yeonnam-dong alrededor de las 2 de la tarde, disfrutando del sol que entraba por el ventanal, y me sorprendió ver a grupos de amigos coreanos pidiendo lattes de avena y postres sin leche con total naturalidad. Mejor visitar por la mañana, como a las 10.

El “Efecto Netflix” y la alta cocina

No podemos ignorar el impacto global que ha tenido la exposición mediática. Desde que la monja Jeong Kwan apareció en Chef’s Table, la comida de templo (Sachal Eumsik) pasó de ser vista como algo austero a convertirse en una experiencia gourmet codiciada.

  • Reconocimiento internacional: Chefs de todo el mundo viajan ahora a Corea para aprender técnicas de fermentación vegana.
  • Sabor auténtico: Se prioriza el sabor natural del ingrediente sobre las salsas pesadas. Yo probé un menú de almuerzo en un restaurante especializado cerca de Insadong y, la verdad, me costó unos 30,000 wones, lo cual me pareció un poco caro al principio para ser solo verduras. Pero cuando probé esa raíz de loto fermentada con soja añeja… uff, el sabor era tan limpio y profundo que entendí todo el alboroto. Me sorprendió que aunque, siendo honesto, algunas texturas gelatinosas de las setas todavía me cuestan un poco, pero vale la pena por la experiencia cultural.

Accesibilidad en cada esquina (literalmente)

Lo que más me chocó —en el buen sentido— en mi último viaje fue entrar a un CU (tienda de conveniencia) a las 11 de la noche buscando algo rápido para picar. Antes, mi única opción segura eran unas almendras o un plátano. Esta vez, encontré kimbap vegano y hamburguesas a base de plantas claramente etiquetadas. La calidad varía, claro está. Probé una hamburguesa vegetal de tienda que, honestamente, estaba un poco seca y le faltaba salsa, pero el simple hecho de tener la opción por menos de 4,000 wones a cualquier hora es un avance gigante. Ya no tienes que planificar cada comida como si fuera una misión imposible o cargar snacks en la mochila todo el día. En mi experiencia, es un alivio enorme sentir que la ciudad te acoge, independientemente de lo que decidas poner en tu plato.

Consejos para Guía de comida vegetariana y vegana para viajeros en Corea

Un local me explicó que el error más común no es el idioma, sino asumir que los platos “a base de verduras” son realmente libres de animales; la cocina coreana es experta en esconder mariscos fermentados y caldos de carne en los lugares más inocentes. Ahórrate la frustración y nunca asumas nada solo por su apariencia. Navegar por la escena culinaria de Corea como vegano puede sentirse como caminar por un campo minado delicioso si no sabes exactamente qué buscar. Hay una energía única que no puedes describir.

La trampa invisible del “Banchan” y el Kimchi

Todavía recuerdo mi primera cena en una barbacoa cerca de la estación Hongik University. Eran las 7 PM y el lugar olía intensamente a humo de carbón y carne asada. Cuando la mesera llenó la mesa con banchan (platillos de acompañamiento), vi espinacas, brotes de soja y, por supuesto, ese kimchi rojo brillante. Honestamente, me lancé a comer el kimchi sin pensarlo dos veces. Parecía solo col picante, ¿verdad? Bueno, fue un error de novato. Mi amigo coreano me detuvo con un gesto preocupado: “Oye, eso tiene saeujeot”. Resulta que la mayoría del kimchi comercial y de restaurante se fermenta con camarones salados o salsa de anchoas para darle ese sabor profundo. Fue una decepción total, pero aprendí la lección. Lo mismo pasa con muchas verduras salteadas; a veces usan salsa de pescado para sazonar en lugar de sal o salsa de soja. Tienes que preguntar específicamente. Las tardes entre semana están menos llenas.

El dilema del “Solo quita la carne”

Aquí es donde muchos viajeros se equivocan y terminan comiendo algo que no querían. Pedir un Bibimbap “sin carne” (gogi ppaego) en un restaurante estándar por Insadong suele resultar en un bol de arroz con verduras… y un huevo frito encima, o peor, una cucharada de gochujang (pasta de chile) que ha sido mezclada con carne molida. Me pasó una vez y tuve que apartar la mitad de la comida; me sentí fatal por desperdiciar comida, pero no podía comerlo. Los errores más frecuentes al ordenar incluyen:

  • Olvidar que las sopas (incluso las de tofu) casi siempre usan base de anchoa (myeolchi) o carne.
  • No verificar si los fideos se cocinaron en el mismo caldo que la carne.
  • Asumir que el pan de las panaderías es vegano (la leche y el huevo son omnipresentes).

Lo que los locales nunca hacen (y tú tampoco deberías)

La cultura de compartir es sagrada aquí. Un error cultural grave—y francamente, algo que te ganará miradas extrañas de los ajusshis (señores mayores) en la mesa de al lado—es tratar de diseccionar un guiso compartido (jjigae) en la mesa para “pescar” solo las verduras mientras los demás comen del mismo plato. Simplemente no se hace. Personalmente, prefiero ir un poco antes o después de la hora punta. Entre nosotros, la gente es mucho más amable y está dispuesta a revisar los ingredientes contigo cuando no hay una multitud hambrienta esperando detrás de ti. Si vas a un restaurante tradicional a la hora pico del almuerzo (entre 12:00 y 13:00), no seas esa persona que bloquea la fila haciendo mil preguntas sobre los ingredientes al dueño estresado. Créeme, una sonrisa y un “Joesonghamnida” (lo siento) antes de preguntar ayudan muchísimo. Estaba sorprendentemente vacío.